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Copa América

Perú hace que la derrota argentina duela menos (y más)

19:03 CLT 05-07-19
RIcardo Gareca Chile Peru COpa America2019
El hincha argentino de sillón ve con alivio y conformismo a Chile fuera de la final y "se pone" la camiseta peruana. ¿Y un proyecto propio, che?

Quedó en el camino Colombia, uno de los “cucos” por su presentación en la fase grupos y por su vapuleada a la Selección argentina. Quedó en el camino Uruguay, siempre peligroso con su garra charrúa y con su historia en la Copa América. Pero pasó Chile, el campeón de las últimas dos ediciones, ese que venció a la Albiceleste dos veces seguidas en la final. Ese que llegó a Brasil con el deseo -al menos de sus hinchas- de humillar a la Argentina por tercera vez consecutiva. También se clasificó Perú, un equipo humilde, con poca historia, con mucho esfuerzo, que había sido goleado 5-0 con Brasil en la fase de grupos de esta competencia. Y con un entrenador argentino y con personajes que no despiertan odios. Algunos, incluso, provocan el cariño de los fanáticos de distintos países como el caso de Paolo Guerrero. Y todo indicaba, aún cuando se sabe que en el fútbol muchísimas veces no prima la lógica, que La Roja sería finalista. Y Argentina sufriría por partida doble: primero, claro, porque llegó hasta donde Brasil y algunos fallos arbitrales le permitieron . Segundo, porque estarían los dos equipos que más le dolerían al hincha argentino.

Argentina y la revancha más amarga contra Chile

Pero el conjunto incaico dio el batacazo en Porto Alegre. Y apareció la mano de Gareca, y Pedro Gallese y Paolo, que le dieron la clasificación a Perú a la final (después de 44 años) tras una goleada histórica ante Chile. Y el -pequeño- regocijo para los argentinos. Y el alivio de saber que el último campeón tampoco llegó hasta la final, que esta Copa es impredecible y que quedaste afuera contra el dueño de casa y, a priori, el más fuerte. También, la posibilidad de tener por quien hinchar en la final. Porque siempre hay que elegir, siempre. Es una cuestión hasta cultural. Si, además, uno va a ganar. Si llegaban a la final Brasil y Chile, ¿qué campeón le iba a doler menos a los argentinos? Gracias a Perú ya no tienen que pensar eso. Ahora, elegir es fácil. Primero, porque nadie quiere que el clásico rival sea campeón -mucho menos después del partido de semifinales-. Pero también porque históricamente siempre fue más sencillo empatizar con el más débil, el que pelea contra todos los pronósticos, el que está de punto. Y, además, Perú no significa una “amenaza” para el hincha argentino: no está cerca ni en ránking, ni en cantidad de títulos. Ni siquiera en popularidad. No hay discusión.

Los ganadores de una Selección argentina que empezó la reconstrucción

Sin embargo Perú es, también, y sin quitarle mérito a la campaña histórica que viene haciendo hace tiempo el equipo del Tigre Gareca (logró clasificarlo nuevamente a un Mundial después de 36 años), el que te dice que esta Copa no era imposible , que no había equipos invencibles y que, teniendo a Messi y a algunos nombres que sí tiene la Selección argentina y que no tiene la Blanquirroja, te tenía que alcanzar para levantarla. Perú es también la clara muestra de que el trabajo constante, serio y ordenado tiene sus frutos. Y Argentina no lo tuvo. Perú es también quien disfruta de un entrenador que, con el diario del lunes, te gustaría tener. Un tipo que con las herramientas que tenía formó un equipo sólido, compacto, que enamora a sus hinchas y que los moviliza en masa hasta Brasil para gozar de un presente que ni el más optimista se podía imaginar. Perú, con su perfil bajo y su constancia, consiguió entradas para la fiesta a la que Argentina quería asistir, pero se confió y se quedó sin lugar.