De los tres partidos de la fase de grupos en la Copa Oro, la Selección mexicana dejó un funcionamiento bastante dudoso en dos ocasiones. El resultado de este domingo 18 de julio fue una victoria 1-0 contra El Salvador, en la que claramente su rival merecía un mejor resultado.
Contrario a la tónica acostumbrada en la Concacaf, el Tricolor se encontró contra un rival valiente, que deseó proponer el juego, se atrevió a vulnerarlo y que pudo disparar en once ocasiones, teniendo un segundo tiempo cercano a su máxima capacidad.
Del lado de México, las sensaciones no son las más positivas después de este resultado. Hace falta trabajo táctico, mecanismos que faciliten el funcionamiento en el terreno de juego. Los futbolistas lucen lejos de su mejor momento futbolístico. Si hoy se disputara la final de la Copa Oro, no se podría asegurar categóricamente el campeonato.
Desde hace varios cotejos, queda una sensación de que los dirigidos por Gerardo Martino se plantan en la Concacaf creyendo que por la camiseta y la calidad de sus futbolistas sacarán automáticamente el resultado. Un grave error que tarde o temprano podría acarrear consecuencias.
El timonel argentino parece que ya ha encontrado el equipo con el que se la jugará hasta el término del torneo. Fiel a su 4-3-3, con Funes Mori acompañando a Tecatito Corona y Orbelín Pineda, plantando en el centro del terreno de juego a Herrera, Álvarez y Gutiérrez, pero teniendo su mayor área de oportunidad en la defensa.
Ya se ha comentado en cualquier cantidad de ocasiones, pero México luce endeble en el sector defensivo. El partido de Jesús Gallardo y Carlos Salcedo fue malo, restando esperar si Héctor Moreno volverá pronto a su mejor nivel para encabezar esta zona del terreno de juego.
Si únicamente se analiza el resultado, es cierto que México triunfa, pero no merecía haberlo hecho. El técnico y su cuerpo técnico deberán corregir detalles y optimizar el funcionamiento colectivo, pareciendo por ahora el equipo juega por debajo de su capacidad individual. Hoy se saca el triunfo, pero el sabor en la boca es sumamente amargo.

