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Hugo Ibarra Boca 04092022Luciano Bisbal/Getty Images

El milagroso Boca de Hugo Ibarra

Hugo Ibarra logró transformar una situación compleja en una ideal.Hace menos de dos meses su Boca fue goleado por 3-0 ante Patronato en Paraná y parecía que su joven ciclo había llegado a su final. Tras eso llegó una victoria ajustada ante Platense y un empate contra Racing en el que Darío Benedetto y Carlos Zambrano fueron protagonistas por una pelea a puños antes de llegar al vestuario. Las críticas se dispararon y hasta llegaron a lo más alto con la mira puesta en Juan Román Riquelme. La política jugó, las elecciones del 2023 volvieron a resonar, pero desde ahí en adelante el Xeneize fue creciendo en su confianza, se quedó con el Superclásico y tras derrotar a Lanús había quedado como el único líder del torneo, aunque luego lo pasó Gimnasia.

Lo emocional parece ser la clave detrás de este momento de Boca. Hugo Ibarra desde su primera conferencia de prensa, cuando aún parecía que sería un interinato de pocos partidos y no uno con contrato hasta diciembre, puso el foco en recuperar mentalmente al plantel. El técnico habló desde su experiencia como futbolista, uno que tuvo mil batallas defendiendo la camiseta del Xeneize, para explicar en los micrófonos que el golpe de la eliminación ante Corinthians en la Libertadores iba a ser importante, pero no imposible de superar.

Y es que si bien aún su Boca no tiene una idea de juego clara, vive padeciendo las sanciones y lesiones importantes que le impiden conformar un once fijo que sostenga en el tiempo una regularidad futbolística, Ibarra logró que su equipo tenga una característica que desde hace años no lograba el club: capacidad de lucha y no darse por vencido hasta el final. De hecho, esta racha de cinco victorias consecutivas que sumó su equipo ante Defensa, Atlético Tucumán, Colón, River y Lanús, fue a través de goles que llegaron en los últimos 25 minutos del partido.

Otro aspecto que se suele pasar por alto es el de la lectura de Hugo Ibarra para realizar los cambios, característica en la que supera a lo que hacía Sebastián Battaglia. Que Boca haya ganado tantos partidos en el segundo tiempo, y en los minutos finales del partido, van de la mano de las modificaciones que él ha realizado para cambiar los desarrollos del juego. Contra Defensa lo hizo con el ingreso de Aaron Molinas, haciendo que el equipo tuviera otra calidad de posesión. Frente Atlético Tucumán lo dio vuelta con los goles de Luca Langoni, mientras que ante Colón sostuvo el 2-1 al renovar las piernas en cada línea. A Marcelo Gallardo lo dominó de inicio a fin, adaptándose a todos sus movimientos, pero fue en el complemento el que consiguió el tanto que le dio el triunfo. Ayer contra Lanús hizo entrar a Darío Benedetto, Alan Varela, Martín Payero, Maximiliano Zalazar y Luca Langoni, todos futbolistas que terminaron siendo clave para el 1-0. 

Ibarra en la conferencia de prensa posterior a Lanús habló de mística, palabra que podría ser la que justifique la actualidad de Boca. Una que representa lo que se vivió en el último Superclásico en La Bombonera y que va de la mano de la victoria ante el Granate. Una que consiguió anoche en el último minuto de juego, con Nicolás Figal lesionado jugando como volante, con Alan Varela improvisado como central por no tener cambios, y en un once en el que tuvo que debutar el juvenil Maximiliano Zalazar por las múltiples lesiones que el equipo viene sufriendo en sus delanteros. Hoy el equipo da la sensación de que terminará ganando aún sin importar cómo ni qué inconveniente tenga que afrontar.

Casi sin refuerzos, con múltiples bajas de peso como la de Sebastián Villa, con la salida del capitán Carlos Izquierdoz a España, con la pelea de premios impulsada en un mal momento por los referentes, con Agustín Rossi y una renovación mediática, con la pelea de Darío Benedetto y Carlos Zambrano, el técnico tomó el libro de Carlos Bianchi para ir ordenando la situación a través de la simpleza. El club, con asado incluido, logró llegar a una cohesión que hace mucho que no se vivía. Desde la Presidencia hasta el último pibe de la reserva hoy todos tiran para el mismo lado para superar todas las dificultades que aparezca. Al final los milagros de Hugo Ibarra no existen, todo es parte de un riguroso esfuerzo de él y su cuerpo técnico para recuperar la identidad, el espíritu competitivo y la confianza de un plantel. Labor que hizo que hoy Boca pasara a ser el principal candidato a quedarse con la Liga Profesional. 

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