El "sí quiero" de Leo Messi al Inter Miami ha dejado un gran damnificado: el FC Barcelona. Además, se ha producido en un momento en el que todavía resuenan los ecos del 'caso Negreira', hay posibilidad de que se de una sanción de la UEFA y no se jugará en el Camp Nou el próximo curso. La vuelta del hijo pródigo hubiera sido clave para calmar las aguas.
La negativa del argentino era lo que le faltaba a Joan Laporta, presidente del club, en un momento que refleja que el presente de la entidad no es bueno en lo extradeportivo. Ha sido una gran temporada en LaLiga, pero las razones de Messi para no volver al equipo de su vida, dejan clara la realidad culé.
El Barça no puede incorporar a un gran jugador sin antes producir varias ventas o reducir los salarios de otros miembros de la plantilla. Ya no tienen acceso a cualquiera. El astro argentino quiso seguir vistiendo de blaugrana en 2021 pero el club no logró inscribirle, perdiéndolo por primera vez.
En esta ocasión, el argentino estuvo dispuesto a escuchar a su exequipo; pero con la situación actual y tal y como explicó, no quiso tentar a la suerte y dejar su futuro en otras manos como sucedió hace dos años. Leo Messi jugará en Miami; esa sí que es una realidad al igual que lo es decir que al Barcelona se le ha escapado el astro argentino por segunda vez.

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