Tras el diagnóstico, el delantero, desconsolado, se desahogó en las redes sociales ante sus seguidores. «Uno de los peores días de mi vida, siempre temí esta lesión», escribió en Instagram. Lamentando su desgracia, añadió: «Quizás la vida ha sido un poco cruel conmigo últimamente. No sé si me lo merezco, pero ¿de qué me puedo quejar? Cuántas cosas maravillosas he vivido ya, que tampoco me merecía». A pesar del catastrófico resultado, sus representantes defendieron enérgicamente la estrategia médica inicial. El portavoz Fernando Torres insistió en que cada dolencia física recibió «las soluciones más adecuadas». Fuentes anónimas también subrayaron a The Athletic que evitar la cirugía para una rotura parcial es una práctica habitual, y no un descuido imprudente.