Guardiola se fue en 2012 para tomarse un año sabático, agotado por la constante presión de dirigir uno de los clubes más grandes del mundo. Aterrizó en el Bayern de Múnich y, como no, después puso rumbo al Manchester City, donde permanece. Ha estado en el cargo desde 2016, pero anteriormente había insinuado que podría dejar el cargo en 2025.