La noche del domingo en Orlando fue puro Jekyll y Hyde por parte del Inter Miami. La primera parte fue plana y frágil, recordando a su derrota por 3-0 en el inicio de temporada ante el Los Angeles FC. La segunda fue electrizante, con una remontada liderada por Lionel Messi que convirtió un 2-0 en contra en un 4-2 a favor.
Messi empató a 2-2 con un disparo desde lejos tras encontrar un hueco. Segovia asistió en ambos goles antes de marcar él mismo el gol de la ventaja en el minuto 85. Momentos después, el centrocampista del Orlando City Colin Guske fue expulsado y Messi anotó el tiro libre resultante, acabando efectivamente con un Orlando City que no sabía qué le había golpeado.
No fue una actuación perfecta del Inter Miami. La defensa sigue siendo motivo de preocupación, sobre todo tras una primera parte inestable. Dayne St. Clair y Germán Berterame, los dos grandes fichajes de la pretemporada, han tenido dificultades. A pesar de todo su poderío estelar, el Miami parece tener fallos.
Pero, al igual que la temporada pasada, esos bajones no importan realmente porque los momentos álgidos son muy altos. Puede que no haya sido el partido perfecto del Inter Miami, pero fue la demostración perfecta de lo que el Inter Miami es capaz de hacer, ya que pasó de ser un equipo mediocre a uno imparable en un abrir y cerrar de ojos para sumar tres puntos muy necesarios.
GOAL puntúa a los jugadores del Inter Miami desde el estadio Inter&Co...x








