En el fútbol, hay estrellas que se retiran pronto y otras que se niegan a marcharse hasta el último momento. Cristiano Ronaldo pertenece sin duda a las segundas: lleva más de dos décadas jugando al máximo nivel, lo ha ganado casi todo, y aún así afronta cada partido como si fuera su última oportunidad de demostrar su valía.
Su ambición y pasión son incuestionables, pero hoy su rol en el campo genera dudas.
Opino que, en el Mundial 2026, Ronaldo genera presión en Portugal no por declive técnico, como algunos sugieren, sino porque intenta asumir funciones que ya no puede cumplir con la misma eficacia de hace diez años.





