Se esperaba que la sexta participación de Cristiano Ronaldo en el Mundial fuera un hito para honrar a uno de los mejores futbolistas de la historia. El astro portugués llegaba con un récord histórico y, probablemente, a su última cita mundialista.
Sin embargo, los primeros días del torneo no fueron una fiesta para la leyenda, sino el inicio de una nueva polémica en torno a la selección lusa. Declaraciones sacadas de contexto, citas falsificadas que se difundieron por redes sociales y rumores convertidos en titulares colocaron a Portugal en el ojo de una tormenta mediática innecesaria.
La polémica ya no se centra en su nivel deportivo, sino en su influencia sobre la selección y en la capacidad de Roberto Martínez para tomar decisiones que beneficien al equipo, aunque choquen con el estatus del mejor jugador de la historia del país, según informó la «BBC».






