Deco, director deportivo del Barcelona, declaró en una entrevista con la cadena TV3 en el mes de febrero de 2024: "Reemplazar a Sergio Busquets es algo casi imposible".
Y añadió Deco: "Es un jugador muy especial y sumamente único. No hay nadie como él en el mercado, e incluso si lo hubiera, no vendría porque no lo venderían. El jugador más cercano a él es Rodri, que está en el City, pero me imagino que el City no nos lo venderá ni a nosotros ni a nadie más".
Las palabras de Deco en aquel momento parecían reflejar la amarga realidad del Barcelona más que ser una valoración de la calidad de Rodri, y la paradoja aquí es que el Barcelona ya no está desesperado en su búsqueda de un centrocampista defensivo.
Xavi pasó dos años buscando un sucesor de Busquets antes de adaptarse finalmente sin su presencia, mientras que Marc Casadó ofreció un buen rendimiento bajo la dirección de Flick, Marc Bernal despuntó como un talento prometedor y magnífico, Eric García jugó con brillantez en el rol de centrocampista defensivo, y por último hemos visto los mejores niveles de Frenkie de Jong.
Y parece que el club ha cambiado sus prioridades hacia otras posiciones en este contexto, ya que la llegada de Gordon y Karim Adeyemi solucionó la delantera, convirtiendo el centro del campo en la zona más congestionada del equipo antes de la reciente lesión que sufrió De Jong.
Rodri, por tanto, no llegará por la falta de opciones disponibles del Barcelona, sino que llegará porque las oportunidades de fichar a jugadores de su categoría y su valor rara vez aparecen en el panorama deportivo.
Y la forma esencial del Barcelona no cambiará con la simple llegada de Rodri, como tampoco lo necesitan para demostrar su fuerte regreso, ya que la conquista de títulos bajo la dirección de Flick ya ha contribuido a lograr gran parte de ello.
Y el Barcelona será, por primera vez en años, el club que marca la agenda del mercado de fichajes y la dirige, en lugar de intentar seguir su estela y ponerse a la altura del resto de los clubes.
Y esto podría representar la mayor victoria de todas, pues no se limita a fichar a uno de los mejores centrocampistas del mundo, sino que consiste en volver a ser el club que jugadores importantes de la talla de Rodri eligen de nuevo.