La FIFA ha quedado bajo escrutinio tras escenas sin precedentes en la Copa Árabe, ya que el partido de desempate por el tercer lugar fue abandonado debido a severas tormentas eléctricas y nunca se reanudó. En lugar de terminar el partido, el organismo rector del fútbol entregó la responsabilidad a un comité, que finalmente decidió el resultado fuera del campo, dejando a ambos equipos compartiendo el tercer lugar en una conclusión caótica.