El Feyenoord ha lanzado una dura valoración de sus propios aficionados tras una noche de violencia que dejó a varios seguidores rivales heridos durante su victoria en la Eredivisie. El club calificó el comportamiento de «simplemente terrible» después de que fuegos artificiales lanzados desde la grada visitante provocaran múltiples hospitalizaciones y una larga suspensión del juego.
La exestrella de Países Bajos lo tenía todo, hasta que su impactante implicación en el tráfico de drogas y el apuñalamiento, no relacionado, de un familiar lo llevaron a prisión