Afortunadamente, Endrick encontró el club perfecto. Desde que completó oficialmente su cesión al Lyon el 1 de enero, el jugador de 19 años ha recuperado el estado de forma que le convirtió en uno de los futbolistas más prometedores del planeta en el Palmeiras, con seis participaciones en goles en sus primeros siete partidos con el equipo de la Ligue 1.
De repente, Endrick parece el jugador de 60 millones de euros (52 millones de libras esterlinas/71 millones de dólares) que el Madrid pensó que estaba comprando cuando ganó la carrera por su fichaje en diciembre de 2022. Ha sido un cambio notable que, naturalmente, ha suscitado rumores sobre un inminente regreso a la selección brasileña, con la pausa internacional de marzo a la vuelta de la esquina.
El seleccionador de la Seleção, Carlo Ancelotti, fue testigo de cerca del talento de Endrick en su último año en el Madrid, e incluso aconsejó personalmente al joven que abandonara el Bernabéu para aumentar sus posibilidades de disputar el Mundial. Endrick volverá sin duda a estar en los planes de Ancelotti, lo que ya es un logro en sí mismo.
Sin embargo, la cruda realidad es que todavía le queda un arduo camino por recorrer para asegurarse un puesto en el avión que le llevará al torneo de 2026 en Norteamérica. Por muy bien que lo haya hecho hasta ahora con el Lyon, sigue mostrando algunos signos de inmadurez y, dado que Brasil cuenta con más profundidad en ataque que cualquier otra nación, tendrá que ser casi perfecto de aquí en adelante para destacar entre sus compañeros.








