A los 34 minutos del primer tiempo, las luces del Nuevo Gasómetro dijeron basta: un importante corte en el suministro eléctrico obligó al árbitro Pablo Dóvalo a detener las acciones entre San Lorenzo y Estudiantes por espacio de siete minutos, hasta que pudo ser restablecido y el juego reanudado.
Durante el parate, los equipos aprovecharon para realizar algunos ajustes y se vio el rol de Mascherano en el Pincha, como ordenador de sus compañeros a la par del técnico Gabriel Milito. Por esta detención, el juez debió añadir nueve minutos y así completar la primera parte.
