El delantero del equipo portugués del Canelas 2000, Marco Gonçalves, ha sido expulsado de su club de por la vida después de haber dado un rodillazo en la cara a un árbitro, a pesar de que él afirma no recordarlo.
El ataque desencadenó el caos en el terreno de juego, en este partido correspondiente a la tercera categoría nivel de la liga de distrito de Portugal, teniendo la policía que entrar en el campo para calmar la tensión y terminando con el partido suspendido y los jugadores escoltados con solo dos minutos de juego. El problema comenzó cuando Gonçalves chocó con un defensor y después lo agredió, enviándole al césped. Es ahí cuando el árbitro intervino de inmediato, expulsándole, y haciendo que el enfado del delantero fuera en aumento.Goncalves sostiene que no fue el instigador de la pelea.
"No recuerdo haberlo golpeado", dijo a SIC.
"Me estás diciendo que fue un rodillazo ... tal vez lo fue. Si ese es el caso, realmente quiero disculparme con el árbitro, su familia y Rio Tinto”.
"´Ël [refiriéndose al contrario] me dijo:" ¡Hijo de puta, que se muera tu madre! " Y le pregunté: '¿Eh?' Puse mi brazo sobre él y se tiró al suelo como un bebé, llorando”.
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"El árbitro corrió hacia mí de la nada y sacó la tarjeta roja, no lo ataqué, hice lo que dije, estaba siendo insultado".
Canelas 2010 ha reaccionado rápidamente, revelando, a través de un comunicado en su página oficial de Facebook, que Goncalves nunca volverá a usar la camiseta para el club y que apoyan al árbitro José Rodrigues.

