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sebastian beccacece racing defensa y justicia superliga 07042019Daniel Jayo/Getty Image

Sebastián Beccacece: cómo hacerse un camino entre Jorge Sampaoli y Marcelo Bielsa

"Nosotros fuimos criados en la cultura del sufrimiento. El disfrute, el juego y el placer era vacío. Todo era una carga. Yo quiero que los equipos jueguen, insisto para que arriesguen, pero esa presión es tan grande que hace que nos olvidemos de jugar. Soy mellizo, competía con mi hermano para salir primero. Pero hay que pensar en jugar si no la autodestrucción es total".

Sebastián Beccacece se percibe como una persona "de clase sensible". Nacido en 1980 y criado en el barrio La República, de Rosario, trabajó desde muy joven para llegar a su posición actual. Sus días comenzaban haciendo repartos en la distribuidora de su padre, luego dirigía niños en la academia de Renato Cesarini y por la noche estudiaba el profesorado de Educación Física.

Fanático de Newell's, vio en el Marcelo Bielsa de los noventa una inspiración. El destino le hizo un guiño cuando pocos años después pudo trabajar con él. A comienzos del 2000 se dedicó a hacerle seguimientos de futbolistas; la dinámica era sencilla: comentar el partido con la táctica de cada equipo, emparejarlas y anotar las intervenciones del jugador a seguir.

Gracias a esta experiencia llegó su primera reunión con Jorge Sampaoli, una persona determinante en su vida dentro del mundo del fútbol. Claudio Vivas, por aquel entonces mano derecha de Bielsa, generó el contacto para que se conozca con el casildence, que era el director técnico del Sport Boys y necesitaba un asistente. Rápidamente tuvieron química y comenzó una travesía que duró 13 años. Luego de Sport Boys llegaron Coronel Bolognesi, Sporting Cristal, Emelec, O Higgins, Universidad de Chile y las selecciones de Chile y Argentina.

Beccacece - SampaoliGetty Images

Nunca perdió el contacto con su ídolo, que lo invitó a la concentración del que sería su último partido a cargo de Argentina, el 3-1 en Perú en septiembre de 2004. Incluso en 2007 compartieron dos semanas a puro fútbol chileno, puesto que estaba sentando las bases de lo que sería su histórico paso por el conjunto trasandino. Le propuso a ser parte oficial del staff pero Beccacece pensó que no era el momento indicado para dejar solo a Sampaoli, que había tenido su primer fracaso como entrenador en Sporting Cristal.

Recién en 2016 tuvo su primera gran experiencia como entrenador profesional, sentándose en el banquillo de la Universidad de Chile. Su paso no fue bueno, los chilenos invirtieron en un gran plantel y el equipo registró un 33, 3% de eficacia en 17 partidos. Un décimo puesto en liga y quedar fuera en fase de grupos de Libertadores provocaron el despido.

Cuando parecía una mala decisión haber abandonado a Jorge Sampaoli, le vino una oportunidad del fútbol argentino. Defensa y Justicia era un club joven, con bajo presupuesto, que había trabajado consecuentemente para lograr éxitos evolutivos. No obstante, se había estancado y peligraba el proyecto. Cuando llegó, encontró al equipo a seis puntos del descenso y con una racha negativa de 10 juegos sin ganar. Lo llevó a sacar 41 puntos en 20 encuentros, además de hacer historia obteniendo su primera victoria continental, nada más y nada menos que en el Morumbí ante Sao Paulo.

Decide irse de Florencio Varela ante el llamado de su ex compañero, que iba a ser el entrenador de la selección argentina. A este proceso lo denomina como corto, confuso y estresante. En total fueron ocho partidos oficiales más un puñado de amistosos. La relación tirante entre el DT y los futbolistas, además de distintas actuaciones poco decorosas en público y otras cuestiones tácticas, dejaron un pésimo sabor de boca ante un desembarco ilusionante. Según Beccacece, él tenía buena relación con los jugadores pero luego del partido que ganaron 1-0 a Rusia en noviembre de 2017, tomó la decisión de ceder el protagonismo que se ganó. Es que, en palabras de Ángel Di María, "a veces Sampaoli decía una cosa y Beccacece otra. Entre ellos no tenían buena comunicación".

Sampaoli Messi Beccacece Seleccion Argentina Barcelona 080817Prensa Selección argentina

Finalizada la turbulenta experiencia en Argentina volvió a Defensa y Justicia porque se había prometido cerrar un círculo. Y lo hizo. Salió subcampeón de la Superliga 2019 con un equipo inolvidable. Muchos de sus jugadores eran descartados en otros lugares, pero en Varela lograron unirse bajo una idea de fútbol ofensivo, intenso, con presión y buena salida desde el fondo. En total sacó 53 puntos. Para matizar, el River campeón del Torneo de la Liga Profesional 2021 sacó 54 y alcanzó el título tres fechas antes. Como dijo luego de perder ante Boca un encuentro donde fue altamente superior en todas las aristas del juego: "Boca gana, Defensa enamora".

Esto le abrió la puerta grande del fútbol argentino. El 7 de junio de 2019 llegó a Independiente para reemplazar a Ariel Holan, mentor de una era exitosa que se estaba deshilachando. El rosarino duró 141 días, dirigiendo 16 partidos con un total de ocho victorias, siete derrotas y un empate. Fue eliminado de Copa Argentina, Copa Sudamericana y realizó algunas adquisiciones algo costosas que le condicionaron su estadía.

Lo curioso es que rápidamente cruzó de vereda, en Racing estuvo desde diciembre del 2019 hasta enero del 2021. No fue un año fácil, puesto que le tocó atravesar una pandemia y varios meses sin fútbol. En la Academia tuvo momentos buenos: ganó un clásico con nueve jugadores y dejó afuera en octavos de Libertadores al campeón de la edición anterior (Flamengo). No obstante, la imagen mostrada en La Bombonera en el partido de vuelta por cuartos de final generó gran desazón con base en todo lo que había construido previamente. Eligió irse del club porque Diego Milito, quien lo contrató, hizo lo propio.

En febrero de 2021 comenzó su tercer paso por Defensa y Justicia. El equipo había ganado la Copa Sudamericana jugando un fútbol de alto vuelo con Hernán Crespo, y parecía que ya había alcanzado su techo. Pero con Sebastián Beccacece consiguió la Recopa Sudamericana dándole vuelta la serie a domicilio y de manera épica al campeón (ahora bi) de la Copa Libertadores. Pero no fue la única vez que le iba a ganar en el año, también lo hizop en la fase de grupos de la edición 2021 para lograr un nuevo récord en el club: pasar la barrera de la fase de grupos. En octavos quedó afuera ante Flamengo, pero le dio tiempo para encarar la liga con más foco y le salió bien porque terminó nuevamente subcampeón.

El entrenador ha generado algunas polémicas por su forma de ver el fútbol desde la línea de cal. Tiene una personalidad eléctrica, muchas veces podemos verlo saltar, correr y gritar desde un gol hasta un fallo arbitral. En Racing, por ejemplo, no bien terminó el partido de ida ante Flamengo fue las duchas a decirle a Lisandro López que ya tenía en la cabeza la estrategia para el partido de vuelta. El emblema racinguista no podía creerlo. Pero siempre es así, hasta los entrenamientos los vive esa manera. Ha llegado a festejar los goles que se metían su dirigidos en prácticas.

Fuera de la exigencia que tiene el día a día del deporte, piensa en el futbolista como ser humano. Le gusta ir a comer con ellos, incluso conocer a sus padres y sus realidades. Cree que viendo ese lado más real puede llegarle desde lo emocional.

"Más allá de que todos queremos ganar, hay que aportar a que el futbolista pueda crecer, disfrutar y dignificar su profesión. Interpretar el juego colectivo. Resolver mejor situaciones del juego que tienen que ver con el tiempo y el espacio. Que pueda entender que muchas cosas que le pasan fuera de la cancha las puede aprender dentro del campo de juego. Hay un montón de situaciones que no van solo por el resultado", comentó al respecto.

En definitiva, Sebastián Beccacece, a sus 41 años, es un joven experimentado. Tiene dos décadas de vivencias que las vuelca en cada institución que dirige, haciendo de sus equipos algo artesanal, de autor. Aún no sabemos qué le deparará el destino, tal vez sea una revancha en algún grande. Lo cierto es que siempre tendrá una casa en Florencia Varela.

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