Ángel Orellana emigró al fútbol de Nicaragua en búsqueda de oportunidades que no se le dieron en El Salvador, pese a tener experiencia como asistente en varios equipos de la Primera División local.
El fin de semana, dirigiendo al Jalapa, le ganó la serie al Masaya con global de 4-3, tras caer 2-1 en la ida y ganar 3-1 la vuelta. Cabe recordar que esta es de las pocas ligas en el mundo que no pararon a pesar de la pandemia del Coronavirus.
“Pero acá gracias a Dios en Jalapa nos hemos encontrado con una directiva nueva que nos ha dado la libertad para trabajar. Si no hubiéramos mantenido un orden, este equipo hubiera sido un desastre”, indicó el entrenador salvadoreño.
