Tras un nuevo periodo de inactividad debido a las lesiones y el COVID-19, Radamel Falcao ya se pone a punto con el Galatasaray para la nueva temporada y en su mente no ha dejado de estar presente el regresar a la Tricolor para dar una mano en los momentos claves.
Ante Argentina quedó expresa la falta de un líder para situaciones clave, los penales y otras situaciones a lo largo del partido, y de la propia Copa, acusaron la presencia de un hombre con experiencia, peso y manejo de las emociones, algo en lo que Falcao ha demostrado contar con las credenciales en el pasado.
Mucho se habla del trabajo psicológico por parte del arquero Martínez y el impacto que logró en Mina, Sánchez y Cardona, sin embargo se debe pensar en que Colombia no tuvo un líder 'espiritual' dentro del camerino, uno que le diera calma y sensatez a sus compañeros cuando las cosas se ponían difíciles, sucedió ante Brasil y se repitió ante Argentina, dos rivales contra los que le sigue costando a Colombia.
A respecto, Falcao dio su opinión y lejos de poner más leña al fuego, lo vio como una acción normal del fútbol, algo que normalmente hace el rival para sacar de lugar al pateador y no como un acto antideportivo, como lo juzgaron muchos:
“Son tácticas que utilizan para desconcentrar al pateador. Y me ha pasado. No solamente con el arquero, sino muchas veces tienes a los jugadores que están atrás, esperando el rebote, que empiezan a hablarte y a intentar desconcentrarte. Yo, que habitualmente pateo penales, lo he vivido (...) Lo mejor que puede hacer uno es abstraerse y no interactuar. Cuando me ha pasado, trato de no interactuar sino concentrarme en lo que voy a hacer”
