Una vez más, la visita de la Selección argentina a Brasil por Eliminatorias Sudamericanas queda envuelta en un escándalo. Porque el conflicto de los hinchas con la policía, que casi provoca que no ruede la pelota, ocurrió a poco más de dos años de su fallida visita en el camino a Qatar, cuando solamente se jugaron cinco minutos hasta que ocurrió un papelón a nivel mundial que obligó a la suspensión del encuentro, que finalmente CONMEBOL resolvió que quede sin resultado ni sanciones para los equipos.
EL FALLO DE CONMEBOL QUE SUSPENDIÓ EL PARTIDO
¿QUÉ PASÓ EL 5 DE SEPTIEMBRE DEL 2021?
En el marco de la fecha 6 de las Clasificatorias para la Copa del Mundo que finalmente ganó Argentina, el equipo de Lionel Scaloni enfrentaba al Scratch en la Arena Corinthians, en San Pablo. Pero es necesaria la contextualización, porque el duelo era una suerte de "revancha" de lo que había pasado el 10 de julio, cuando la Albiceleste ganó la Copa América y cortó la racha de 28 años sin títulos, nada menos que en el Maracaná ante el combinado dirigido en ese momento por Tité.
Y no menos importante es el recuerdo de los protocolos vigentes en tiempos de pandemia, ya que aún estaba prohibida la presencia de público y los futbolistas debían cumplir con determinadas normas, como aislamiento, declaraciones juradas y controles permanentes para descartar la presencia de COVID.
Justamente fue este asunto el detonante de lo ocurrido cuando poco había pasado en el duelo, aunque desde la previa se percibía un clima enrarecido, por que la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil había elevado un pedido para que sean deportados Emiliano Martínez, Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Emiliano Buendía, todos ellos provenientes de Inglaterra, ya que según ellos habían falseado documentación oficial al afirmar que no habían pasado por los cuatro países sobre los cuales había restricciones sanitarias y por las cuales debían cumplir una cuarentena obligatoria.
Finalmente, los mencionados jugadores estuvieron con la delegación, tres de ellos fueron titulares y, en el minuto 5 del primer tiempo, un enviado de la ANVISA ingresó al campo de juego, ante la sorpresa de todos, con el objetivo de detener a los denunciados. Después de algunos forcejeos y la intervención de CONMEBOL, los argentinos resolvieron dejar el campo de juego y el encuentro fue suspendido.
Una vez decretada la finalización del choque comenzaron los movimientos judiciales, ya que ambos pidieron que el partido fuera dado por ganado: Brasil por "abandono" de Argentina y la Albiceleste por la invasión de los funcionarios locales. Después de varios meses y con ambos ya clasificados, la CSF decretó anulado el partido, pero con una mancha imborrable.
