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real madrid campeon champions league 2022Matthias Hangst/Getty Images

¿Por qué nos gusta tanto la Champions League? Las diferencias entre la élite europea y el resto del fútbol

Es imposible de cuantificar la cantidad de encuentros de fútbol que se disputan anualmente. La oferta es cada vez mayor, incluso por debajo de la demanda creada. Pero hay unos pocos enfrentamientos que se marcan con fibrón rojo en el calendario, son aquellos donde la élite se junta para mostrar el juego en su estado más puro. Y también más salvaje.

La final de la Champions League, en vivo en GOAL

El fútbol moderno ingresó en una burbuja financiera donde unos pocos están dispuestos a invertir cantidades onerosas de dinero, lo que impacta rotundamente con la competitividad general. Hay un fútbol paralelo, donde unos pocos alcazan la excelencia cotidianamente y solo tienen un puñado de rivales a su altura. Vemos a PSG en Francia competir contra su sombra, Bayern Múnich ganando su décimo título seguido en Alemania, la supremacia de Real Madrid en España y el duopolio de Manchester City y Liverpool en Premier League.

Hasta los futbolistas profesionales logran percibir esto, como Darío Cvitanich que escribió bromeando en su cuenta personal de Twitter "Pensar que hacemos el mismo deporte, ¿no? ¿El mismo?", en uno de los tantos duelos entre los dos mejores ingleses de la actualidad.

El lado malo de esta cuestión es evidente, pero también tiene un costado que al espectáculo lo lleva a un nivel supremo, que pone al espectador bajo emociones indescriptibles. Pero, ¿qué es aquello que nos apasiona tanto?

"Cuando las cosas están bien hechas, es cuando aparece la belleza",dijo más de una vez César Luis Menotti. El pase y el control, los dos aspectos más importantes del juego según los protagonistas, tienen tal grado de precisión que generan una dinámica anormal en el juego. Es la sensación de que todo fluye, como un buen baile.

Todo esto se potencia cuando los choques se dan en el marco de la Champions League, que construyó su propia narrativa mágica con base en los históricos e impredecibles encuentros. La remontada de Manchester United ante Bayern Múnich en Barcelona, el milagro de Estambul para Liverpool, el cabezazo de Sergio Ramos ante Atlético de Madrid, y la lista podría seguir in aeternum.

Ole Gunnar Solskjaer Manchester United Bayern Munich 1999Getty

"Si pierdes un partido por liga tienes tiempo para arreglarlo, pero en Champions no puedes fallar", comentó Carlo Ancelotti en la rueda de prensa previa a la final ante Liverpool. De este modo respondió a la inclaudicable lucha de Pep Guardiola por darle mayor mérito al título liguero.

El contexto que presenta el italiano es el velo que recubre de mística a la competición: una equivocación se paga demasiado caro. No obstante, los equipos generalmente buscan forzar el error rival en lugar de esperarlo. Como le ha pasado recientemente a Manchester City, o bien a Bayern Múnich y Liverpool ante Villarreal -uno con mejor suerte que otro-, no suele haber un Plan B. Entrenan durante todo el año para dominar, pensando más en el arco rival que el propio. El desgaste mayor, en última instancia, se hace más en pos de ganar que de evitar perder.

Con base en esto, evidentemente la cantidad de situaciones creadas de calidad son las necesarias para catalogar a los encuentros como divertidos. No suele suceder siempre, a veces se tornan aburridos ya que ambos entrenadores logran neutralizarse y sus futbolistas no son lo suficientemente desfachatados para alterar la pizarra.

Más allá de estas excepciones, vemos trabajar mucho a los arqueros.Los equipos de élite dominan el trámite del juego en su liga doméstica prácticamente en todos los partidos, con posesiones que tienen un piso de 60% y pueden llegar a 80%. Defienden con las líneas altas porque deciden correr el riesgo en una transición defensiva, pero también porque reconocen que tienen mayor jerarquía que los demás.

Lionel Messi Liverpool Barcelona UCL 07052019Getty

Cuando se enfrentan a equipos con futbolistas a su altura comienzan a bajar el promedio de pases acertados, también de duelos ganados. Es lógico, no están acostumbrados a las presiones intensas en todo el campo, mucho menos a que los tengan entre las cuerdas, lo que genera un golpe a golpe maravilloso.

Pep Lijnders, mano derecha de Jürgen Klopp, explicó que esta estrategia fue la utilizada en la remontada de Liverpool a Barcelona: "Barça en la liga va a dominar el juego en tu campo, no están acostumbrados a que los mantengan atrás. Así que esa era gran parte de nuestra idea, el truco era quitarle básicamente el 40% de su juego con la actitud de persecución". Así es que fueron todo el tiempo encima de Busquets, Piqué y ter Stegen.

Benzema Ancelotti Real Madrid 2022 CibelesGetty

Esta vez la parte roja de Merseyside, que hace mucho tiempo dejó de ser solo una buena presión tras pérdida bajo acordes de heavy metal, no logró parar al milagroso Real Madrid de Ancelotti, que pone en sus futbolistas todo el peso de la creatividad: "El aspecto ofensivo es talento, no quiero ofuscar esa creatividad. El pase de Modric... ¡No tengo que decirle nada! Yo no puedo enseñarle a Karim dónde se tiene que meter dentro del área de penalti, él puede enseñármelo a mi".

En un choque impactante de estilos, el club merengue venció 1-0 a Liverpool con gol de Vinicius y una actuación rutilante de Thibaut Courtois. Así alzó su Champions League número catorce, siendo por lejos la institución más ganadora de la historia de la competición.

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