"Hablar de Luis Suárez es hablar de un síntoma de gol". Palabra de Diego Pablo Simeone, que confió ciegamente en su fichaje, cuando el Barcelona decidió prescindir de sus servicios. El resto de la historia la está escribiendo el charrúa con unos números estratosféricos desde que llegó al Atlético de Madrid. Sus estadísticas no engañan: ha firmado el mejor debut goleador en Liga de lo que va de siglo XXI, por delante de Cristiano Ronaldo. Suárez lleva 16 goles en 17 partidos, por los 15 que anotó el portugués en su 2009-10 con el Real Madrid.
Además, Suárez, con 16 tantos en 17 entorchados ligueros, ha sumado ya los mismos goles que fue capaz de anotar Álvaro Morata durante toda la temporada pasada. De propina, Luisito está haciendo historia en el Atleti, ya que ha logrado marcar dos goles más en Liga que el últmo gran depredador de área colchonero, Radamel Falcao. Y aun hay más: Luis Suárez ha anotado 16 de los 42 goles que ha anotado el Atleti en la Liga hasta la jornada 20. Es decir, ha contribuido al equipo con el 38,09% del potencial realizador de los de Simeone.
Los registros de Suárez producen vértigo: con su doblete ante el Celta de Vigo en el Metropolitano, el charrúa lidera la tabla de máximos realizadores del campeonato (16), con 3 tantos más que Youseff En Nesyri (Sevilla FC, 13 dianas), 3 más que su ex compañero y amigo Lionel Messi (Barcelona, 13), y 4 más que Gerard Moreno (Villarreal, 12).
Messi ha conseguido ser "Trofeo Pichichi" en las últimas cuatro ediciones del torneo, de manera consecutiva. El pasado curso anotó 25 dianas, un registro del que Suárez ahora mismo ya está bastante cerca, ya que ha conseguido 17 goles. Por cierto, que el último jugador de la Liga que fue capaz de batir al propio Messi en ese apartado goleador fue, precisamente, Suárez. Entonces militaba en el Barcelona y logró la esccalofriante cifra de 40 tantos, en la temporada 2015-16.
La pregunta del millón de dólares es ¿cuantos goles acabará anotando en Liga el "pistolero" uruguayo? Si le respetan las lesiones, la cifra promete ser importante. De momento, en el Metropolitano lo tienen claro: No diga gol, diga Suárez.




