Malacateco atravesó meses complicados, pues la plantilla no había recibido sus salarios de enero y febrero, ya que la institución tuvo problemas con uno de los patrocinadores.
Sin embargo, la deuda fue solventada y todos los jugadores y cuerpo técnico recibieron en su totalidad el salario, citándolos en una cafetería de la zona.
A cambio de la promesa cumplida, los jugadores tuvieron que comprometerse a revertir el mal inicio, marchando octavos de la tabla con solo once puntos.
