Los mejores jugadores de la historia de Boca

Comentarios()
Un repaso por los cracks más grandes de la historia xeneize, de 1960 a 2019.

Historia grande, camino de leyendas y grandes nombres. Goal hace un repaso por los mejores jugadores de la historia de Boca, de 1960 a 2019. Acá, un repaso por los más grandes del Xeneize, basado en su jerarquía individual, además de lo que consiguieron para el club.

 

De 1960 a 2018: los 30 mejores jugadores de la historia de @bocajrsoficial

Una publicación compartida por Goal en Español (@goalenespanol) el


1960-1969


Angel Rojas Boca

Ángel Clemente Rojas (1944-): 'Rojitas'. Un delantero exquisito con enorme talento. Bien de potrero. Pillo y habilidoso. Fue uno de los ídolos de Maradona. Surgido de las inferiores, jugó en Boca desde 1963 a 1972, donde ganó cuatro campeonatos locales, entre los que se destaca el torneo de 1969 cuando el Xeneize se consagró en la cancha de River.

Antonio Ubaldo Rattín (1937-): El Rata. Un mediocampista central de enorme presencia, no solo por su físico. Gran voz de mando, con inteligencia para jugar, además de tener buena técnica para distribuir. Como Rojitas, ganó cuatro campeonatos locales (1962- 64, 65 y 69). 

Antonio Roma (1932-2013): Uno de los arqueros más grandes de la historia de Boca. Jugó en el Xeneize desde 1960 a 1972 y ganó cinco torneos locales (1962, 64, 65, 69 y 70). Atajó uno de los penales más importantes -o recordados- de la historia del club, cuando le tapó un remate a Delem, en la Bombonera, en un Superclásico disputado en 1962.

Silvio Marzolini (1940-): Lateral izquierdo fino, con buena técnica y competitivo tanto en defensa como ataque. Jugó doce años para Boca, en los que ganó seis títulos. Tiene el récord de más participaciones en el Superclásico junto a Roberto Mouzo, con 29 partidos. Jugó los Mundiales de 1962 y 1966 para la Selección argentina.

Norberto Madurga (1944-): El Muñeco. Mediocampista por derecha muy completo. Técnicamente buenísimo, pero también físicamente desequilibrante. Jugó en Boca cinco años y conquistó tres títulos. Le hizo dos goles históricos a River, en 1969, cuando el Xeneize dio la vuelta en el Monumental.


1970-1979


Roberto Mouzo Boca Juniors

Roberto Mouzo (1953-): El gran símbolo de los 70. Defensor central surgido de las inferiores, jugó trece años con la camiseta xeneize. Tiene el récord de máximas presencias con la azul y oro, con 426 partidos. Fue uno de los grandes símbolos del equipo del Toto Lorenzo que ganó la Copa Libertadores en 1977 y 1978. 

Hugo Orlando Gatti (1944-): El Loco. Jugó en River, pero en realidad era un arquero nacido para jugar en Boca. Un jugador querido por todos en el fútbol argentino por su carisma, personalidad y forma de pensar el puesto. Gatti jugaba siempre adelantado, con los pies, arriesgaba mucho y se anticipaba a muchos ataques. Atajó uno de los penales más importantes de la historia del club, a Vanderley, de Cruzeiro, en la final de la Copa Libertadores de 1977. 

Rubén Suñé (1947-): El Chapa. El capitán y símbolo del bicampeón de la Copa Libertadores en 1977 y 1978. Metió uno de los goles más importantes de la historia del club, en la final mano a mano ante River de 1976, en la cancha de Racing. 

Osvaldo Potente (1951-): Patota. Un 10 clásico con enorme talento. Nacido en las inferiores del club, fue parte de una época de transición (1971-1976). No formó parte del ciclo del Toto Lorenzo por diferencias. No logró ningún título en su carrera, pero dejó un recuerdo romántico.

Vicente Pernía (1949-): El Tano. Lateral derecho con mucha más marca y juego ofensivo. Durísimo. Ganador. De mucha personalidad. Jugó en Boca de 1973 a 1982, donde lo ganó todo.  


1980-1989


Diego Maradona Boca Juniors Talleres Metropolitano 22021981

Diego Maradona (1960-): Es posible que no haya habido un año más feliz para Boca que 1981, cuando Maradona fue el líder y figura del Metropolitano que conquistó el Xeneize en esa temporada. Fue comprado a Argentinos Juniors y tuvo un paso fugaz. En ese período, marcó 28 goles en 40 partidos. En esa época, jugó tan bien que fue imposible retenerlo. De allí partió al Barcelona por un pase millonario.

Miguel Brindisi (1950-): Como Maradona, con el que el que formó una de las grandes duplas de la historia del club, tuvo un paso muy corto en el Xeneize. Detrás de Diego, fue el gran jugador del Metropolitano 1981. Exquisito. Organizador, constructor y definidor.

Blas Giunta (1963-): Es posible que esté más vinculado a la década del 90, pero el penal que marcó en la Supercopa ante Independiente, en 1989, resulta uno de los más importantes de la historia del club. El Xeneize no conquistaba un título desde 1981. "Giunta, Giunta, Giunta, huevo, huevo, huevo", es uno de los cánticos más legendarios. Guapo, luchador, nacido para Boca.

Hugo Perotti (1959-): El Mono. Delantero rápido y goleador. Tuvo dos períodos en Boca (1977-1982 // 1982-1984). Marcó 29 goles en algo más de 150 partidos. Hizo un gol clave ante Ferro, que terminó siendo fundamental para el título del 81. También marcó en la final de la Copa Libertadores de 1978, ante Deportivo Cali.

Alfredo Graciani (1965-): Participó en uno de los períodos más complicados de la historia de Boca (1985-1991). Sin embargo, marcó 83 goles en 250 partidos. Ganó dos títulos: la Supercopa Sudamericana de 1989 y la Recopa Sudamericana en 1990.


1990-1999


Márcico

Alberto Márcico (1960-): El hincha-jugador. Nada más lindo para los xeneizes. El Beto solía jugar en la primera de Ferro y luego correr hacia las populares de la Bombonera. Jugador espectácular. De enorme potencia y un talento especial. Fue el corazón del campeón del Maestro Tabárez en 1992.

Sergio Martínez (1969-): El Manteca. Jugó durante cinco años (1992-1997) y marcó 87 goles. Clave en el campeonato de 1992. Le hizo muchos goles a River. El Uruguayo fue muy querido por los hinchas. Goleador con un radar especial para estar siempre en el lugar justo. Definidor simple. Sin un gran físico, solía ganar en base a la anticipación.

Gabriel Omar Batistuta (1969-): Dicen que lo bueno dura poco. Estuvo solo un año en Boca, en 1991, donde marcó 19 goles en 47 partidos. Formó una dupla espectacular con Diego Latorre. Una extraña imposición en los formatos de los torneos le impidió sumar una estrella oficial con el Xeneize. De allí partió a Fiorentina, donde tendría una carrera tremenda en Europa.

Carlos Fernando Navarro Montoya (1966-): El Mono, heredero directo de Gatti, con un estilo muy parecido. Estuvo en el Xeneize de 1988 a 1996, donde ganó cinco títulos. No muy alto, pero físicamente capaz de todo. De gran pegada y análisis de juego. Su buzo de arquero fue uno de los grandes símbolos de la década del 90. 

Claudio Paul Caniggia (1967-): Tuvo un paso más bien corto (1995-98), pero por momentos jugó en gran nivel. Convirtió 17 goles en 56 partidos. La mayoría recordará el triplete que le marcó a River en 1996. Con Maradona formó una dupla que tuvo partidos brillantes, aunque por una razón y otra nunca terminaron de explotar. El Pájaro no fue pretendido por Carlos Bianchi en 1998, cuando cerró su paso por el club. 


2000-2009


Juan Roman Riquelme Boca Juniors Copa Libertadores

Juan Román Riquelme (1978-): El jugador más grande de la historia de Boca. Ganó en tres oportunidades la Copa Libertadores (2000, 2001 y 2007). Todo su camino en el club fue un paso a paso de leyenda, desde su gran debut en 1996, pasando por el caño a Yepes, el partido ante el Real Madrid y tantas otras secuencias. Se retiró del club en el 2014 después de un cortocircuito con el presidente Daniel Angelici.

Martín Palermo (1973-): El máximo goleador de la historia del club, con 236 tantos. Tuvo dos etapas en Boca (1997-2000 y  2004-2011). Tiene una lista interminable de momentos heroicos con el Xeneize. Le salió todo bien cada vez que se puso la camiseta azul y oro. Dos goles al Real Madrid, máximo anotador a River y mucho más. Aunque está más que identificado con Estudiantes, no sería una exageración decir que nació para Boca.

Guillermo Barros Schelotto (1973-): Un delantero espectacular. Por la banda, el Mellizo, que llegaba de Gimnasia, se volvió el socio perfecto de Palermo. Pícaro, carismático, se volvió ídolo en muy poco tiempo. Consiguió la Copa Libertadores en cuatro oportunidades (2000, 2001, 2003 y 2007). El "¡Guileeeeermo!" fue uno de los cantos más simbólicos.

Jorge Hernán Bermúdez (1971-): El Patrón. Símbolo y capitán del Boca de Bianchi que lo ganó todo. No estuvo mucho tiempo (1997-2001), aunque le alcanzó para meterse en el corazón de todos. Marcó uno de los penales más importantes, cuando definió la serie ante Palmeiras, en la Copa Libertadores 2000. 

Óscar Córdoba (1970-): El arquero perfecto. Excelente abajo de los tres palos, seguro arriba y de gran personalidad. En los penales, uno de los mejores. Como Bermúdez, le alcanzaron cuatro años (1997-2001) para ser uno de los máximos ídolos.


2010-2019


Carlos Tevez Boca Alianza Lima Copa Libertadores 16052018

Carlos Tevez (1984-): Está claro que su primer paso en Boca fue el más glorioso (2001-2004), pero es, al fin y al cabo, el gran símbolo de la década 2010, más bien floja para el equipo xeneize. El Apache, la gran figura de la Copa Libertadores 2003, regresó en el 2015 y generó una revolución pocas veces vista. Aunque consiguió el bicampeonato local a su vuelta, le pesa la final perdida ante River, como al resto de esta generación.

Fernando Gago (1986-): Otro que brilló más en su primera etapa (2004-2006), aunque en la última década termina siendo uno de los símbolos más importantes. Las lesiones terminaron con su carrera.

Rolando Schiavi (1973-): Otro que deja en claro que su mejor período fue anterior (2001-2005). De todas maneras, en su regreso a Boca (2011-2012), demostró su posición en el Xeneize. Central de enorme personalidad, bueno por arriba, impasable.

El artículo sigue a continuación

Cristian Pavón (1996-): La última gran aparición de Boca. Delantero rápido y de gran pegada, fue uno de los mejores jugadores del bicampeonato de la era Guillermo (2017 y 2018). 

Darío Benedetto (1990-): Hincha confeso, llegó a mediados de 2016 y conquistó a los hinchas de Boca a fuerza de goles.

Mauro Zárate (1987-): Llegó de Vélez a mediados de 2018 y se transformó en uno de los jugadores más desequilibrantes en el último año.

Cerrar