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Marcelo Diaz Lisandro Lopez Racing Boca Superliga 07102018ALEJANDRO PAGNI/AFP/Getty Images

Lisandro López, Diego Milito y un tatuaje que ya tiene dos nombres

Cuando Diego Milito volvió a Racing en 2014 -después de haber ganado todo en Inter y de hasta ser coronado como el mejor jugador de Europa por encima de Lionel Messi- para convertirse en el primer futbolista en lograr dos títulos con la Academia en 50 años, nadie imaginó que podría aparecer algún otro futbolista capaz de disputarle el trono de la idolatría al Príncipe. Y entonces llegó Lisandro López.

Licha. El tipo que apareció en Primera un par de años después de aquel título de 2001 para hacerles creer a los hinchas que sí, que había algo después de esa consagración aislada de principios de siglo, en tiempos de quiebra y gerenciamiento. El que se fue sin ser campeón, pero sí goleador del Apertura 2004. El que retornó a mediados de 2016 para tomar la posta dejada por Milito dentro de la cancha, con el objetivo de saldar esa deuda pendiente de dar una vuelta olímpica. El que parecía que se quedaba sin nada después de dos eliminaciones de Copa Libertadores y hasta llegó a coquetear con el retiro.

Después de una pequeña transición en la que llegaron a coincidir dentro del plantel, esta consagración de la Academia en la Superliga 2018/19 los encuentra a los dos adentro del club en roles preponderantes. A uno, como Secretario Técnico y hacedor de un plantel de jerarquía, que no tiene nada que envidiarle a los gigantes del continenten. Al otro, como símbolo, figura y goleador del plantel que comandó Eduardo Coudet rumbo a la gloria después de cuatro años y medio.

Si el título del Campeonato 2014 fue el de Milito, este, sin dudas, fue el de Lisandro. Hoy, los hinchas de Racing celebran por una nueva vuelta olímpica, pero también por el capitán: todos lo vieron emocionarse hasta las lágrimas en las últimas jornadas, todos sintieron como propias las palabras del delantero cada vez que admitía que la gran deuda pendiente de su carrera era una consagración con el club que lo vio nacer. Así lo reconoció el propio manager apenas consumado el título: "Si había alguien que merecía este campeonato era Licha, por todo lo que le ha dado a esta institución y a esta camiseta".

¿Quién es más ídolo de los dos? Imposible responderlo. En el Cilindro hay tantas camisetas con el número 22 como con el 15 en la espalda. Si alguien se anima a hacer la cuenta, bienvenido.

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