Paolo Suárez es uno de los pocos extranjeros que ha dejado huella en el fútbol salvadoreño, ya que el charrúa hizo historia con Metapán al ganar seis títulos y, en Guatemala, también lo hizo con el Comunicaciones. El propio Paolo dice que fue el que metió en el mundo del fútbol a su hermano Luis, estrella en el Barcelona de España.
El uruguayo, nacionalizado salvadoreño, ahora alejado de las canchas como futbolista, contó a qué se dedica en la actualidad: “Me tomaron en cuenta para entrenar niños. Tenemos torneos y competencias federadas, y creo que es una bonita oportunidad para mí de empezar a meterme en lo que es después del fútbol, de mi retiro”.
Además, señaló que en sus planes está prepararse como técnico: “Uno, cuando se retira del fútbol, lo que más quiere es seguir enrolado en él, en las canchas, y todo, y qué mejor oportunidad que empezar a trabajar con niños. Ahora, empiezo a tramitar mi licencia para ya sacar el curso de entrenador. Eso también me tiene muy motivado”.
