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Henry Martín América GFX 2:1GOAL

Henry Martin: resiliencia, liderazgo y el legado que construyó en el América

En el futbol mexicano existen trayectorias que parecen predestinadas desde la infancia: fuerzas básicas, procesos juveniles estructurados y una progresión natural hacia el profesionalismo. Pero también hay historias que rompen ese molde, caminos que se construyen desde la paciencia, la disciplina y la convicción personal. La de Henry Martin pertenece a esa segunda categoría.

Del ascenso universitario a la élite del balompié nacional, de las lesiones y las críticas al tricampeonato con el Club América, y de la incertidumbre mental al liderazgo absoluto dentro del vestidor azulcrema, el delantero yucateco ha hecho de la resiliencia su sello personal. En entrevista con GOAL en Español, el capitán de las Águilas repasó los momentos que marcaron su carrera, las personas que lo sostuvieron en la adversidad y la huella que desea dejar cuando el futbol quede atrás.

Un origen distinto en el futbol profesional

A diferencia de muchos futbolistas de primera división, Henry Martin no atravesó un proceso tradicional de fuerzas básicas. Su formación estuvo profundamente ligada a su entorno familiar y a la educación universitaria, elementos que moldearon su mentalidad mucho antes de consolidarse como profesional.

“Me inculcaron mucho el no darse por vencido… tenía que estudiar una carrera porque fue como una regla de mi papá el terminar el estudio”, recordó.

Ese equilibrio entre academia y deporte se convirtió en una base emocional que aún sostiene su carrera. Incluso cuando su llegada al futbol profesional complicó la continuidad de sus estudios, la disciplina y la constancia ya formaban parte de su identidad.

Esa construcción explica, en buena medida, la capacidad de resistencia que ha mostrado a lo largo de los años. Para Martin, el futbol nunca fue únicamente talento: siempre fue trabajo, paciencia y fortaleza mental.

Las lesiones y la batalla interna

Como en muchas trayectorias deportivas, los momentos más determinantes llegaron a través de la adversidad. Las lesiones pusieron en riesgo su continuidad y lo obligaron a enfrentar dudas profundas, tanto físicas como emocionales.

En una primera etapa, cuando aún buscaba consolidarse, el soporte familiar fue decisivo.

“El hecho de que estuvieran conmigo… el pensar en ser alguien, en conseguir algo, en darle algo a mi familia, fue lo que no me dejó rendirme”, explicó.

Sin embargo, su lesión más reciente representó un desafío distinto. Ya no era el joven que buscaba un lugar, sino un futbolista establecido que debía luchar contra la posibilidad de un final prematuro. Esta vez, la respuesta nació desde su interior.

“Ahora fue por mí el no dejarme caer… luchaste tanto, te esforzaste tanto como para irte tan rápido y de una forma negativa. No va a ser así”, afirmó.

Más allá de la recuperación física, aquella decisión mental terminó por definir su regreso y consolidar su carácter competitivo.

Del rechazo a los Balones de Oro

Pocos episodios reflejan mejor la transformación de Henry Martin que el periodo en el que pasó de ser uno de los jugadores más cuestionados del América a convertirse en referente absoluto del equipo.

En lugar de elegir el camino sencillo —abandonar el club y comenzar en otro entorno— decidió quedarse y resistir la presión emocional que implica vestir la camiseta azulcrema en los momentos adversos.

El tiempo terminó por recompensarlo. La obtención de tres Balones de Oro tuvo un significado profundamente personal.

“Fue en el torneo o a los dos torneos de haber sido el jugador más odiado del equipo… el convertirte en un referente y conseguir eso, para mí fue el reflejo de decir: valió la pena no darte por vencido”, confesó.

Para el delantero, ese reconocimiento no fue solo deportivo, sino emocional. Cada crítica soportada, cada trabajo extra y cada batalla mental encontraron sentido en ese logro.

“Pudo haber sido fácil dar un paso a un lado e irme a otro equipo… pero tomar la decisión de quedarte y luchar, y ver esos tres Balones de Oro, dices: valió la pena cada momento”, añadió.

Henry Martín México Selección mexicana Juegos OlímpicosGetty

Tokio 2020: una medalla en medio de la incertidumbre

La historia de resiliencia de Martin también se extendió a la Selección Mexicana. La medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio llegó en un contexto personal complejo y en medio de una pandemia que transformó por completo la experiencia deportiva.

“Estaba pasando otro momento complicado en mi vida… mi atención no estaba como tal en el futbol”, reconoció.

Aun así, el equipo logró un resultado histórico para México. Aunque el objetivo era el oro, el valor emocional del bronce terminó siendo enorme.

“Haber conseguido la medalla… fue un sueño. Conseguimos algo muy importante para el país, algo que va a quedar tatuado en nuestro corazón”, expresó.

Además, la experiencia olímpica funcionó como un refugio personal.

“Me ayudó mucho a salir del momento que pasaba… a sentir esa responsabilidad de dejarle algo al país”, explicó.

Aprender a ser capitán en el América

Convertirse en capitán del América implica mucho más que portar un gafete. Supone liderar un vestidor lleno de figuras, soportar la presión mediática más grande del futbol mexicano y representar la exigencia histórica de la institución.

Para Henry Martin, el proceso fue completamente nuevo.

“No tenía idea de cómo ser capitán”, admitió.

Su aprendizaje llegó a través de la observación y del acompañamiento de referentes. Entre ellos, uno resultó fundamental: Miguel Layún.

“Para mí fue como un papá… yo le decía: ‘¿en esta situación qué tengo que hacer?’… Miguel fue fundamental en todo el cómo me volví capitán del equipo”, reveló.

Esa mentoría marcó la construcción del liderazgo que hoy ejerce dentro del América.

La grandeza nacional y la deuda internacional

Los títulos recientes del América provocaron celebraciones multitudinarias que confirmaron la dimensión del club en México. Sin embargo, dentro del vestidor existe una meta pendiente: trascender nuevamente en el plano internacional.

“Hemos quedado a deber claramente en lo internacional… es una espinita que tenemos y una deuda que queremos saldar muy pronto”, aseguró.

Para el capitán azulcrema, la exigencia histórica del club obliga a mirar más allá del éxito local.

“América es más que lo nacional… queremos conseguir algo internacional”, sentenció.

El vínculo con la afición en Estados Unidos

Parte de esa proyección global se refleja en la relación con los aficionados que viven fuera de México, especialmente en Estados Unidos, donde el equipo mantiene una conexión emocional muy fuerte.

“La afición de Estados Unidos es increíble… ahí no importa si estás jugando bien o mal, apoyan al equipo porque aman la institución”, destacó.

Ese respaldo incondicional refuerza la identidad del América como un fenómeno que trasciende fronteras.

Henry Martín América campeón Apertura 2024Getty Images

El recuerdo que quiere dejar

Cuando la carrera termine y el silencio sustituya al ruido de los estadios, Henry Martin no piensa primero en goles ni en títulos.

Piensa en la entrega.

“Quiero ser recordado como la persona que entregó todo… mental, emocional y físicamente. Que no se guardó nada”, expresó.

Una definición que resume su trayectoria completa.

Porque si algo ha demostrado Henry Martin, es que el éxito no siempre nace de la precocidad, sino de la resistencia. De levantarse cuando parece más fácil rendirse. De quedarse cuando otros se irían. De creer cuando pocos creen.

Su historia no es solo la de un goleador del América.
Es la de un futbolista que convirtió la resiliencia en legado.

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