Noticias En vivo
Eliminatorias Mundial África

Héctor Cúper o cuando no hay lugar para otra derrota

04:06 CLT 15-06-18
Hector Cuper egypt
El argentino, dueño de 8 subcampeonatos a lo largo de su carrera como técnico, llevó a Egipto al Mundial de Rusia, donde no tendrá nada para perder.

Fue casi un título. Meter a Egipto en un Mundial no es algo de todos los días, pero Héctor Cúper (16 de noviembre de 1955, Chabás, Santa Fe, Argentina) lo logró. La clasificación a Rusia 2018 no le quita al técnico argentino la espina de tantos campeonatos perdidos, pero el boleto a la cita máxima del fútbol está entre los logros más importantes de su carrera como entrenador. 

Honda, el Oliver Atom de carne y hueso

Una carrera que comenzó hace casi un cuarto de siglo. En 1993, un año después de haber colgado las botas, inició su etapa como preparador en Huracán de Parque Patricios. Precisamente en ese equipo argentino se había retirado. Su siguiente paso fue Lanús, también de la Argentina, con el que consiguió su único título internacional (Copa Conmebol 1996). Más tarde iniciaría un periplo por distintos clubes del mundo.

Cúper está emparentado con la derrota. Equivocadamente, porque los perdedores no están a un paso de la gloria. Y el santafecino coqueteó con ella hasta en ocho ocasiones. Fue 'casi' campeón muchas más veces que campeón: además de aquella Conmebol con Lanús, ganó la Supercopa de España en 1998 y en 1999, con el Valencia y el Mallorca, respectivamente, pero terminó detrás del primero en el Torneo Clausura de 1994 (Huracán), en la Copa del Rey de 1998 (Mallorca), en la Recopa de Europa de 1999 (Mallorca), en la Liga de Campeones de 2000 y 2001 (Valencia), en la Serie A italiana de 2002 (Inter de Milán), en la Copa de Grecia de 2010 (Aris Salónica) y, por último, en la Copa Africana de Naciones en 2017 (Egipto). 

Cuando llegó a España para entrenar al Mallorca, su semblante árido y la fama de defensivo le valieron el apodo de ‘Capello argentino’. Fabio, el italiano, acaba de hacer campeón al Real Madrid. La primera final perdida con el equipo balear resume un poco que Cúper no ha tenido suerte en momentos clave. En el juego decisivo de la Copa del Rey de 1998, sufrió dos expulsiones ante el Barcelona que le obligaron a aguantar con nueve hombres toda una prórroga. Resistieron los ataques del conjunto entonces dirigido por Louis Van Gaal y sobrevivieron hasta los penaltis. 'Lechuga' Roa detuvo tres lanzamientos y Stankovic tuvo en sus botas el título, pero la Copa viajó a la Ciudad Condal. 

Mucho más dolorosas fueron las Copa de Europa perdidas con el Valencia. En la primera, el equipo Che llegaba arrasando a sus rivales y el Real Madrid, tras firmar un año decepcionante. En la segunda, rozó la hazaña ante el Bayern Munich, campeón en los penaltis. Y si de tristezas se trata, basta con recordar el llanto de Ronaldo en el Olímpico de Roma ante la Lazio (4-2), el día que el Inter de Cúper pierde inexplicablemente el Scudetto de 2002, en manos de la Juventus. Desde entonces, al argentino no se lo vio más en ningún 'banquillo grande'.

Desde 2015 lidera la Selección nacional de Egipto, que no juega un Mundial desde 1990 (su otra participación había sido en Italia 1934). De esa manera se explica que el argentino haya causado una verdadera revolución en el fútbol africano. Lejos de buscar el título, su objetivo en Rusia será pasar la primera ronda. Nadie lo tratará de perdedor si se marcha en octavos de final.