Marcar época en el futbol mexicano parece ser sencillo; sin embargo, no cualquiera lo logra. Apenas cuatro años después de que comenzaran los torneos cortos, Toluca empezó a ganarse un lugar en el balompié nacional . El Verano 2000 dio prueba de ello.
En este certamen, los Diablos clasificaron a la final, donde se midieron a Santos Laguna. Los clubes llegaron como favoritos, luego de haber sido primero y segundo lugar, con 44 y 31 goles marcados en temporada regular, respectivamente. Se auguraba una de los mejores cierres de torneo. Así fue.
La lluvia de goles comenzó desde el 31 de mayo, en el entonces existente estadio Corona, casa de Santos Laguna, albergó el cotejo de ida. El marcador de 2-0 a favor del cuadro visitante fue inesperado . Los de casa no supieron cómo hacerle daño a su rival.

Todo parecía definido para la vuelta que se disputó en el antiguo Estadio Nemesio Diez el 3 de junio. Pero jamás se imaginó que el marcador fuera tan apabullante. Las cosas en el duelo de vuelta se complicaron pronto para los entonces dirigidos por Fernando Quirarte, pues apenas a los 10 minutos Felipe Ramos Rizo pintó de amarillo a Héctor Altamirano. El panorama fue más oscuro de lo pensado.
Gol de Carlos María Morales al minuto 16. Pero al 32', Luis Romero empató para los de la Comarca. Parecía que los verdiblancos empezarían a resurgir de las cenizas. A los 61' todo acabó para los visitantes. José Saturnino Cardozo marcó el segundo; al 77', concreto el tercero. La fiesta se desbordaba en la capital del Estado de México.
Rafael García (85') y Manuel Martínez (89') concretaron la goleada por 5-1 (7-1 global) que premió al Toluca de Enrique Meza con el campeonato del Verano 2000, siendo este, uno de los torneos con la serie final de mayor cantidad de goles.




