Cavani hizo saltar por los aires las esperanzas del Granada en la Europa League. Pese a presentarse en Old Trafford con un 0-2 de la ida siguieron atacando e incluso metiendo en su área a los red devils que achicaban balones.
El partido acabó con una clarísima oportunidad de Herrera y un paradón de De Gea para negarle el gol merecido a un Granada que además encajó un autogol de Vallejo en el descuento. Pese a todo deben sentirse orgullosos de su gesta ante un United que es favorito a levantar el título con permiso los otros tres contendientes.