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Barcelona

Coutinho y Vidal regresan con solo siete entrenamientos

07:02 CLST 12-08-19
100419 Arturo Vidal Coutinho Dalot Manchester United Barcelona
La gira por Estados Unidos ha hecho que los futbolistas no hayan podido tener suficientes prácticas para ponerse al día

Las giras veraniegas llevan ya casi tres lustros en marcha, se asumen como algo necesario para las cuentas del club. Ha cambiado mucho la pretemporada desde que el fútbol se globalizó, ahora hay más aviones que campos de entrenamiento.

Ernesto Valverde, que es hombre de club, lo asume como algo consustancial a los días, pero desliza lo que para casi todos es evidente, que futbolísticamente no es lo óptimo para preparar al equipo: "La gira es importante para el club, a nivel económico y social. Pero para el equipo es complicado... muchos kilómetros y jugadores que no han entrenado. Vamos a ver cómo lo podemos solventar".

Y es que lo ha sufrido en sus carnes, principalmente con los jugadores que disputaron la Copa América. Llegaron tarde a la disciplina del grupo y todo lo que han dicho es viajar por Estados Unidos, sin casi tiempo para entrenarse y, consecuentemente, para ponerse a tono. Coutinho y Vidal solo han tenido siete entrenamientos en los nueve días que han transcurrido desde que se reincorporaron al grupo el pasado 3 de agosto y hubiese sido uno menos si no hubiesen entrenado doble el día del primer partido contra el Napoli en Miami. 

Valverde vuelve de Estados Unidos -antes estuvo en Japón también- con dos jugadores que no tienen el kilometraje suficiente a solo cuatro días de que arranque la liga, pues el Barcelona empieza el viernes con el Athletic. En la hija de servicio también se anotará la falta de Neto, que se rompió el escafoide, será operado y estará un mes de baja. 

El torneo contra el Napoli, dos partidos en Estados Unidos en pleno agosto, surgió como idea cuando se tuvo claro que no se iba a jugar la Supercopa este verano. Se incluyó una semana más de gira, un buen puñado de vuelos y partidos. Lo financiero volvió a ser la clave y Valverde, un hombre tranquilo, lo dice entre líneas. Basta escucharle hablar sobre Michigan y su inusual estadio. "El campo era un poco extraño porque se nota que es artificial y el césped está por encima. El césped no bota como estamos acostumbrados y estaba peligroso. Luego, las medidas eran muy estrechas".