El diario La Tercera publicó el informe ejecutivo que realizaron sobre cómo Colo-Colo albergó el partido contra Universidad de Chile. Brega en la que se detonaron fuegos de artificio, colgaron lienzos no autorizados, y hasta una begala cayó a la cancha donde casi impacta a Johnny Herrera.
Reporte en el que señalan que en los sectores donde se ubica la Garra Blanca no se utilizaron los detectores de metales presentes, ni el chequeo de identidad de los asistentes que llegaron a las galerías.
Algo que desde Macul rechazaron de plano. Según el documento en que Blanco y Negro se defiende, sostienen que sí se usó todo el material de seguridad disponible, además de manifestar que "si bien existieron interrupciones de carácter transitorio, las cámaras de seguridad del recinto funcionaron de manera normal. En el caso de la breve interrupción de funcionamiento de una de las cámaras del sector Arica, se aclara que ésta apuntaba al acceso por el exterior del estadio, por lo que en ningún momento se descuidó la seguridad de los espectadores al interior del recinto".
Otros de los puntos que tocó Carabineros, fue una puerta sin vigilancia donde se encontraba la barra visitante. Ante esto, los anfitriones manifestaron: "No es efectivo que la puerta lateral en el sector de Magallanes que daba hacia el estacionamiento estuviera abierta, sin vigilancia y con libre acceso durante todo el partido. Se trata de un acceso que se utiliza solo para personal interno".
Un nuevo capítulo en que las autoridades se enfrentar al elenco de Macul, donde al parecer podrían caer nuevas sanciones para el estadio colocolino.


