Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Valencia, han conocido sus rivales en octavos de final de la UEFA Champions League y nuestro analista de fútbol internacional lo analiza todo al detalle para conocer un poco mejor al Manchester City, el Nápoles, el Liverpool y el Atalanta.
Manchester City / Real Madrid (49% - 51%)
La eliminatoria que cruzará por vez primera a Zidane con Guardiola, es una realidad. El Manchester City ha perdido, ligeramente, esa aureola especial y mística que recorría prácticamente todo el mundo en los últimos dos cursos con sus títulos ingleses y su evidente crecimiento en Europa. La realidad, ahora mismo, es que es un equipo cuya idea permanece inalterable, pues siempre pretenderá establecer como suyo el gobierno de los partidos en base a la posesión de balón y a la actividad posicional y búsqueda de espacios en torno a ella, pero que no está logrando ser tan brillante en el rédito que ese valor le otorgó estos años. Ha tenido días de pesadez mental para desarbolar férreas defensas rivales y está pagándolo con la mayor novedad de su previsión esta temporada, y es que quizás para el mes de febrero cuando se dispute este cruce, posiblemente no esté con opciones muy reales de levantar la Premier League (en manos del Liverpool según previsiones de hoy en día).
Precisamente esa pérdida de opciones reales en su campeonato liguero, le otorga mayor peligrosidad en Europa, donde sí tiene mentalidad absolutamente centrada, donde quiere multiplicar sus esfuerzos y donde podrá llegar más fresco tras previsibles rotaciones ligueras.
El estado espídico de Kevin de Bruyne, el renacer obligatorio que asume Gabriel Jesús si sigue Agüero de baja, los constantes experimentos en el lateral zurdo (Mendy nunca se estableció y el español Angeliño está ocupando ese rol) y la fragilidad que, por momentos, ha mostrado cuando le toca defender a muchísimos metros de su propia área (algo que condena mucho a sus defensas y que comparte, por cierto, con el Real Madrid), son algunos de sus puntos más analizables pero este curso el Manchester City es más peligroso en Champions por el contexto global que vive el club.
Barcelona-Napoli (80% - 20%)
No existía un rival en el sorteo, que ofreciera mayor lista de preguntas sin resolver debido al momento que atraviesa, que el cuadro napolitano. La pasada semana, decidió despedir a Ancelotti tras una guerra interna del presidente con toda su plantilla, apareciendo como ‘pacificador’ alguien mucho más caracterial como Gatusso, que no ha empezado nada bien porque en su debut esta semana perdió como local (1-2 ante Parma).
Es indescifrable ahora mismo intuir cómo transcurrirán los dos próximos meses antes de que el Barcelona aparezca por San Paolo, pero los del sur de Italia habían arrancado grandes focos al inicio de campaña con las virtudes de un Fabián llegador, interior de amplitud y que será, inevitablemente, protagonista del duelo porque se habla del interés azulgrana en él. Un Mertens que perdió algo de foco tras la renovada irrupción de Milik en faceta goleadora, un valor como Insigne que el propio nuevo entrenador quiere explotar especialmente como ya ha comentado y un carril izquierdo donde juega Mário Rui pero que siembra dudas desde hace años, son los puntos más analíticos de un Napoli con menor atracción que otros años y con la cabeza absolutamente atolondrada por los últimos desvaríos vividos. Gran favorito el Barcelona.
Liverpool - Atlético de Madrid (65% - 35%)
El actual campeón de Europa era uno de los más evitables en el sorteo, pero el Atlético de Madrid tendrá que hacer frente a todo el potencial de Jurgen Klopp. Existen condicionantes respecto a los Reds que el pasado año ganaron su trofeo europeo, y es que la prioridad número uno siempre seguirá siendo ganar la Premier, que no levantan desde hace 30 años (nunca la ganaron desde que se llama así). No obstante, los Reds lograron tal ventaja en su campeonato tras una racha de 49 de los 51 puntos disputados. Si a ello le sumamos que sólo ha perdido un partido en todo el curso (el primero de Champions en Napoles) y que el mecanismo del club no se ha sentido frágil en ningún momento desde hace más de un año y medio, claramente los ingleses son favoritos.
No descubrimos nada si decimos que desde la llegada de Van Dijk y Alisson, la capacidad defensiva del equipo creció, su debilidad endémica desapareció y desde la base, se acrecentó la idea general, la de saber llevar los partidos a su guion. Lo consigue el 99% de ellos. ¿Cómo? Enorme despliegue físico medular que evita creación rival, presión en zonas muy adelantadas y, sobre todo, una vez que recupera la pelota lo más alto posible, evita usar la medular, que es una zona sin tránsito. Presiona, roba y sale por diferentes carriles.
La pegada de su tridente de oro, Firmino-Salah-Mané, le permite siempre condicionar al rival a no poder gestionar salida cómoda de balón y, ni siquiera, poder adelantar mucho sus líneas. La proliferación de Arnold y Robertson en los carriles (ya consagrados como top mundiales), no hizo sino ofrecer un menú aun más poderoso en lo ofensivo. El equipo más potente de Europa sin discusión.
Valencia – Atalanta (65% - 35%)
La gran sorpresa de la temporada en la Champions, procede, sin duda, de Lombardía, pues la Dea (la Diosa en italiano) es la primera vez que se encuentra en un contexto tan elitista en toda su historia.
Un proyecto que, tras tres años con Gasperini al mando, ha sido capaz de encontrar un salto ascendente en su progresión. Siempre juega en 3-4-1-2, es un equipo alegre, con ritmo, sin tapujos y que rompe partidos en base a su capacidad para moldear alternativas de ataque siempre nacidas en pies del ‘Papu’ Gómez, que encontró un puente en Pasalic, que suple el gol de su estrella goleadora, Zapata (ahora lesionado pero que estará en este cruce listo) con su compatriota Muriel y que se perfiló hace tiempo como trampolín ideal de muchas carreras, siendo actualmente la del ucraniano Malinowski la que más está haciendo impulsar estas semanas. El problema está en que, precisamente por su alegría y descaro, sufre enormes errores por lo expuesta que queda su defensa.
Ahí está el punto fuerte del Valencia que, en caso de intercambio de golpes, tiene mayor experiencia y pegada. Una Atalanta que va a tener que seguir disputando sus partidos en San Siro porque su estadio no tiene permisos oficiales de la UEFA, pero que tiene una afición muy colorida y pasional que será capaz de llenar el estadio lombardo para la cita más importante de su historia porque así lo es.
