España se estrenó en la UEFA Nations League 2022-2023 con un agridulce empate ante Portugal en el Benito Villamarín. La Roja fue por delante en el marcado durante prácticamente una hora pero el gol de Ricardo Horta en la recta final del encuentro castigó la poca solvencia del equipo de Luis Enrique en las áreas.
El técnico asturiano, fiel a su estilo y a su grupo, dispuso un once muy reconocible en el que la gran novedad era la inclusión de Diego Llorente junto a Pau Torres en el centro de la zaga por la ausencia de Laporte. La fórmula volvió a funcionarle y La Roja controló los tiempos del partido. Ante un rival que asumió más riesgos que otros rivales de menos entidad, España controló el partido, por momentos se gustó en la primera parte, pero no materializó las oportunidades que tuvo para ajusticiar a Portugal y sólo Morata perforó la portería de Rui Patricio. El propio madrileño, Sarabia, Gavi o Carlos Soler gozaron de ocasiones claras para haber sentenciado antes el encuentro.
Lejos de ser un equipo monótono en el toque y que se defendiera a través de la posesión, España asumió riesgo y metió velocidad a su fútbol. La inclusión de Gavi en el centro del campo de La Roja es una bendición para la feroz presión tras pérdida que propone Luis Enrique. A pesar de su velocidad y su virtud con el esférico en los pies, el andaluz sorprende incluso más por su voracidad ejerciendo de perro de presa cuando tiene que encimar al rival.
La táctica ahogó a Portugal en la primera hora de juego. Cuando las piernas empezaron a pesar, los de Luis Enrique entregaron el balón y empezaron a jugar con la ventaja de la que gozaban en el marcador. El paso atrás no vino bien a un equipo que sufre cuando tiene que defender cerca de su área y en un desajuste en la banda izquierda acabó provocando el empate de Ricardo Horta. La élite no perdona concesiones en las áreas aunque por momentos se llegue a bordar el fútbol durante muchos minutos.
