Boca no podía romper la resistencia de Sportivo Trinidense y Diego Martínez había decidido juntar en el ataque a Cavani, Merentiel y Benedetto, pero los que abrieron el partido fueron los defensores, porque Lautaro Blanco puso el centro y Anselmino, que venía desde atrás, impactó con un certero cabezazo.
La mala noticia es que unos minutos después, a los 79, hizo un esfuerzo excesivo para recuperar una pelota y sintió el "pinchazo" que lo obligó a dejar la cancha y sentarse en el banco con hielo en el muslo izquierdo.