El Edinson Cavani que fue a buscar Boca, uno de los grandes goleadores del mundo en actividad, es el que está empezando a disfrutar. Porque en el clásico ante San Lorenzo, que perdía por el penal de Bareiro y en el que había sufrido la grave lesión de Blondel, llegó hasta el área con pases cortos por el centro, recibió de Medina y definió ante Altamirano.
Para el Matador es su sexto gol en cinco partidos (sin contar los minutos ante Estudiantes), desde que cortó la sequía con el triplete ante Belgrano.