Uruguay redondeó una fase de grupos perfecta, en la que incluso fue el mejor de los 16 equipos: ganó sus tres partidos, convirtió nueve goles y no recibió ninguno, luego de vencer por 3-0 a Panamá, 5-0 a Bolivia y 1-0 a Estados Unidos.
El camino de Brasil es totalmente distinto, ya que debutó con un pobre empate sin goles ante Costa Rica, derrotó 4-1 a Paraguay y volvió a empatar, esta vez 1-1, contra Colombia. Así, fue el segundo del Grupo D.