Haaland, sin embargo, no regresa a su tierra natal con humor triunfante. Lejos de eso. El City llegó al norte de Noruega con temperaturas apenas por encima del punto de congelación, pero el delantero habitualmente ardiente ya se había enfriado. Haaland ha marcado solo un gol en sus últimos siete partidos - un penalti contra el Brighton - y realizó una de sus peores actuaciones en la memoria reciente en la contundente derrota del City ante el Manchester United el sábado.
El City jugará en una cancha artificial en Bodo y, por lo tanto, cambió su rutina habitual de viaje para los partidos europeos, optando por volar temprano para poder entrenar en el Aspmyra Stadion en lugar de hacerlo en la City Football Academy con el fin de adaptarse al tipo de superficie en el que no han jugado desde que visitaron al Young Boys en 2023, cuando Haaland anotó dos veces.
Y a pesar de la cancha desconocida y un estadio ajustado con capacidad para solo 8,000 personas, regresar a su país natal podría ser justo lo que Haaland necesita para sacarlo de su reciente bajón.








