La cantidad de futbolistas nacidos en Argentina que han representado a distintas selecciones del planeta es inmensa e incluye desde nombres que nunca habrían tenido la chance real de jugar para la Selección hasta campeones del mundo que ya se habían puesto antes la Albiceleste. El caso inverso, en cambio, se dio muy pocas veces en la historia: tierra de talento inagotable, el actual campeón del mundo nunca necesitó importar jugadores desde otras tierras.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, la lista de extranjeros convocados comenzó a crecer exponencialmente. Y el motivo detrás de esa tendencia tiene nombre y apellido: el Departamento de Scouting de la AFA.
Creado en 2020 por iniciativa de Bernardo Romeo, Coordinador de Selecciones Juveniles, y manejado por Juan Martín Tassi, el órgano tiene por objetivo captar a futbolistas que se hayan ido del país muy jóvenes y estén por fuera del radar habitual o bien tengan otras nacionalidades de nacimiento pero puedan reglamentariamente representar a la Selección por ser hijos o nietos de argentinos.
Así fue que, en el último tiempo, tuvieron convocatorias a las juveniles o a la Mayor futbolistas como Nico Paz, los hermanos Valentín y Franco Carboni, Luka Romero y -el caso más resonante de todos- Alejandro Garnacho. Y ahora, de cara a la doble fecha de Eliminatorias para el Mundial 2026, se sumó un nuevo nombre, esta vez mucho más sorpresivo: el lateral derecho Pablo Maffeo.



