Sin embargo, hay algo en lo que el Barcelona no tuvo tanta suerte en el sorteo. Las localías de cuartos y semis -a diferencia de la de octavos, que se determinó por la ubicación en fase de liga- sí se definieron por sorteo y al Barça le tocaría jugar esas dos vueltas lejos de la Ciudad Condal. En ese sentido, en unos teóricos cuartos de final, el Benfica o el Barça se enfrentarán a Borussia Dortmund o Lille definiendo la eliminatoria fuera de casa. Es decir, en Alemania o en Francia. En semifinales ocurriría lo mismo: los culés tendrían que medirse al ganador de los cruces Bayern Múnich-Bayer Leverkusen y Feyenoord-Inter de Milán jugando la ida en Monjtuic. La final es en campo neutral y este año será en Múnich.