Rami, que representó al Marsella entre 2017 y 2019, cree que los problemas en el Velódromo son profundamente psicológicos. En calidad de consultor de la Ligue 1+, el veterano defensa explicó que la presión de jugar en un club tan cargado de emociones a menudo se convierte en una carga más que en un estímulo. «A veces, para ser sinceros, jugamos con miedo, incluso cuando ganamos», admitió Rami al reflexionar sobre la incapacidad del equipo actual para cerrar los partidos. Sugirió que el peso de las expectativas ha creado una profecía autocumplida de fracaso durante los partidos.
«Y empezamos a pensar de forma negativa, diciéndonos a nosotros mismos: "Bueno, estamos ganando 2-0, pero si encajamos un gol, estamos perdidos". Es grave pensar así», continuó Rami. Argumentó que esta ansiedad generalizada es una de las principales razones por las que el Marsella tiene dificultades en el mercado de fichajes. «Por eso a veces hay jugadores que no fichan por el Marsella, porque tienen miedo. Hay que tener una mentalidad de acero para enfrentarse a este magnífico club», añadió.