"Yo creo que mi reacción no fue tan exagerada, fui yo mismo. Quizás debería haber sido más suave. Yo no quiero quejarme de los árbitros ni de los contrarios, vamos a poner el foco en el juego. No vale la pena poner energía en cosas que no podemos cambiar. Cuando un árbitro toma una decisión, no podemos cambiarla, hay que aceptarla igual que tengo que aceptar la roja. Es una liga diferente. Igual tengo que trabajar un poco mi comportamiento. También espero que los árbitros decidan igual con otros equipos. Mis jugadores no van corriendo a quejarse al árbitro, es lo que yo quiero. Ha cambiado respecto a años anteriores. Se trata de algo normal en este mundo. Los árbitros también deberían analizar los partidos. Somos humanos y todos cometemos errores. Acepto la roja, pero tengo que controlar mis emociones. Yo soy el responsable del equipo", dijo Flick en sala de prensa antes del Barça-Leganés.
"Última vez que respondo a árbitros. No me gusta hablar de ello. Para vosotros es interesante, pero ya está todo dicho", respondió cuando volvieron a preguntarle por ese asunto.