Finalizado el duelo, los fanáticos permanecieron en las afueras de Mestalla para llevar a cabo sus reclamos contra la directiva, en el acceso al palco. Luego de amenazar con ingresar por la fuerza a esa zona, la policía formó un cordón y se produjeron algunos enfrentamientos, con un contenedor en llamas.
Los cánticos fueron directos contra el millonario de Singapur y habían iniciado con pancartas en las gradas que pedían "Lim Go Home", mientras que siguió durante todo el encuentro y se hicieron más fuertes con el 2-1 de Las Palmas.