El conflicto interno de la barra del Tomba es de larga data y en este caso comenzó en la previa, cuando una facción atacó el micro del plantel del Ciclón para evitar que se dispute el encuentro, que fue interrumpido en varias ocasiones durante la primera parte, hasta la decisión definitiva tomada por Nazareno Arasa.
Pero la historia lleva tiempo y tuvo algunos desgraciados episodios en el pasado reciente, como una batalla campal en las afueras del Malvinas Argentinas en el encuentro ante Sarmiento de la Copa de la Liga Profesional, o la interrupción durante 15 minutos del partido de Copa Argentina ante San Martín de San Juan por el cruce de las hinchadas en el clásico cuyano.