El centrocampista fue expulsado por su supuesto insulto, con lo que su equipo se quedó con 10 hombres en el empate 1-1. Según el reglamento de la Federación Española de Fútbol: "Insultar, ofender o dirigirse en términos o actitudes ofensivas al árbitro principal, asistentes, cuarto árbitro, directivos o autoridades deportivas, salvo que constituya una falta más grave, será sancionado con suspensión de cuatro a doce partidos".