Desde el pasado viernes, gran parte del estado de Río Grande do Sul sufre las consecuencias de una de las inundaciones más graves de su historia, con un centenar de muertos, desaparecidos y 1.4 millones de personas afectadas por la crecida del río Guaíba producto de constantes tormentas. Por este motivo, CONMEBOL accedió al lógico pedido de los equipos de Porto Alegre de suspender sus compromisos internacionales.