En declaraciones a los medios de comunicación en el aeropuerto antes del vuelo del equipo a España, Costa expresó su frustración por el momento y la naturaleza de la medida disciplinaria. «No estaba en el campo para saber lo que se dijo o no se dijo; en una situación como esa, se pueden decir muchas cosas. Creemos en la palabra de nuestro jugador, al que se le está tachando de racista, pero él es todo menos racista», afirmó.
«Siempre defendimos al jugador, siempre lo mantuvimos informado de todo lo que hacíamos, y solo hablo ahora porque se tomó una decisión, aunque no sea definitiva y, desde nuestro punto de vista, sea injusta. No estaba justificado que el presidente hablara antes de que concluyera el proceso. Al final, no hubo sentencia, solo una suspensión, pero no tenía sentido hablar de un asunto que aún estaba en proceso».