Quien dio detalles de lo sucedido, con críticas durísimas a la organización, fue José María Giménez, quien dijo a la transmisión oficial que en el sector del conflicto se encontraban sus familias y habían sido atacados por los hinchas de Colombia.
"Las familias están en las tribunas, un sector de la hinchada de Colombia hizo avalancha. Esto es un desastre todo, no había un solo policía. Esto es culpa de algunos que toman un par de más y no se la aguantan", detalló el defensor, denunciando que fanáticos alcoholizados cargaron contra los allegados al plantel, con mujeres y bebés presentes.