Preguntado acerca de cómo maneja la presión de jugar en el Madrid, contestó: "Para mí es un privilegio. Poder jugar para el Real Madrid es el mayor del mundo. Esperar que esto no vaya acompañado de presión, sería absurdo. Soy un aficionado al fútbol y entiendo como funcionan las cosas: si no juegas bien, hay críticas y toca aceptarlas. Como equipo analizamos las cosas y trabajamos en silencio. El ruido exterior es algo que se espera. Normal".
Y consultado acerca de si es el gran líder del equipo porque habló en la previa de Anfield y antes de esta final, señaló: "En los vestuarios hay muchos líderes... y simplemente me han elegido hoy para hablar, nada más. Ahí dentro hay muchos líderes, capitanes y estandartes. Lo importante es que todos nos respetamos y confiamos plenamente. Claro que tengo ciertas competencias en liderazgo, pero como muchos más".