Y así regresa la Champions League, curiosamente… en enero. Este regreso temprano se debe al nuevo formato de tabla de la competición, tras un otoño repleto de noches europeas intensas, una tras otra. Apenas tuvo tiempo de desaparecer y ya vuelve.
Los aficionados, sin embargo, no se quejarán: el mejor torneo de clubes del mundo trae consigo enfrentamientos muy interesantes. Inter contra Arsenal es el duelo más destacado por nombres y reputación, pero hay mucho más para emocionarse. Los rivales del norte de Londres, Tottenham, reciben al Borussia Dortmund. Ambos equipos están relativamente seguros en la tabla, pero una derrota para los Spurs podría costarle el puesto al entrenador Thomas Frank. Y luego está el melodrama del Real Madrid: o serán vapuleados por el Mónaco, o encontrarán una forma mágica de robar la victoria en el minuto 94… es la Champions League, después de todo.
También vale la pena mirar el torneo en general. ¿Nos convence realmente este nuevo formato en su segundo año? Genera partidos atractivos, sí, pero ¿dónde está el riesgo real? ¿Importa de verdad que Liverpool se enfrente al Real Madrid si el resultado apenas altera la clasificación? Liverpool ganó, pero ambos equipos podrían —y probablemente lo harán— avanzar fácilmente a los ocho primeros de la fase de grupos. Incluso Madrid parecía tomarse el partido con calma al final. Y, sinceramente, ¿quién podría culparlos?
Los escritores de GOAL debaten sobre el estado de la Champions League en otra edición de… El Rondo.






