En retrospectiva, la decisión de abandonar temporalmente el club en enero se considera ahora una importante oportunidad perdida. Se ha sabido que el Nápoles, actual campeón de la Serie A, hizo una oferta concreta para fichar al jugador en calidad de cedido durante el mercado de invierno. Sin embargo, Mastantuono decidió rechazar la oferta de Italia para luchar por su puesto en el Bernabéu, una decisión de la que ahora puede estar arrepentido, ya que se ve obligado a ver desde la banda cómo sus compañeros luchan por conseguir resultados en el campo.
Ahora, la presión recae sobre la directiva del Real Madrid para encontrar una solución que proteja su importante inversión. Para un jugador que recientemente fue titular con su selección en los clasificatorios para el Mundial contra Venezuela, verse reducido a espectador en su club es una situación insostenible. A menos que se produzca un cambio drástico en su tiempo de juego o en la táctica de Arbeloa, Mastantuono se enfrenta a la posibilidad muy real de ver el Mundial de 2026 desde el sofá en lugar de desde el campo.